Tres, golpeando percuten enérgicas a vista de todos, a vista del sol. Sienten porque son mujeres, porque son lo que serán, tienen ahínco en su ritmo de soledad. Tejen el día, tejen la luz. Bailan para nadie y corren como el caudal, que se una su corazón. Que sigan sintiendo. Haciendo vibrar, exaltando la sutil claridad. Manta de aire eleva cabellos, tira hacia arriba, confunde los espíritus que ensueñan la tierra; no pueden levantar sus cabezas y se llevarán a la boca un bostezo. Viaja por toda la gente, llega veloz a una de ellas. Y se desata la lucha, el poder es profuso y la fuerza se mantiene estable. La podrán desalojar cuando se acabe, pero no antes del tiempo necesario. Finalmente, recorre la orilla del parche y se va volando, a someter a otras personas con su suspiro. Del sol que ya se oculta, las mujeres se despiden. Siendo las que eran aunque a sus pies se haya secado el Río.
Microscópico, sigilosa va.
Trepa que trepa.
Ve los paisajes
mira las horas en agujas de bordar.
Pequeñas fisuras
que nadie quiere arreglar.
Nada corriente arriba
sin otra solución
hacia la esperanza.
Aferrada a ellos,
descubre detalles sin dejar de viajar.
Cuando rendida se detuvo,
entonces se vendió,
se mudó y se dejó llevar.
¿Entonces que?
Entonces continuar,
perdurando en cada lugar
en vez de cambiar sin motivo alguno.
Como enredándose en todo
lo que vio y aprendió de ellos.
Sabe que algo va,
a llevarla lejos,
hacia abajo.Aferrarse
a su incompleta identidad,
sus retazos de fisuras microscópicas,
la broza que no sirve más.
Aprender a dejar algo detrás,
constar que su color debe avanzar,
nunca parar su rumbo
y no dejar
de ir atravesando paredes
hasta chocar,
con el amigo que juega,
con agujas de bordar
de coser arrugas de nostalgia.
Para cruzar la tarde
con los primeros paisajes
para luego hundirse
en la soledad de comprenderse
y sentirse vieja.
Y a la vez, sin viajar,
sin cambiar, no estar más.
a partir de: "Soy el oso de los caños, subo por los caños en las horas de silencio, voy por los tubos de departamento en departamento y soy el oso que va por los caños" de Discurso del Oso, de Julio Cortázar.